Abuso de recursos (selección)

Matías Fleischmann

Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,

me despierto en el metro, se

mece como una cuna. me cuentas un día que te gusta que te mezcan, a mí no me gusta que

me mezcan pero a ti sí así que voy a mecerte solo porque a ti te gusta y te hace

sentir feliz y eso me hace sentir feliz a mí también.

me despierta la alarma antiterremoto del gobierno. es nueva. no hay

lumbreras en este tsunami no hay estaciones que decirme,

estaciones que me digan,

marquen días y años y

me despierto en el metro escapando de mí

mismo, porque cuando tiembla?

tiembla en todas partes,

cuando urbanizamos

la ciudad está en todas partes

incluso acá.

me despierta la alarma antidesierto del gobierno. es nueva. no hay

niuna puta luz en este desierto.

no hay estaciones.

estoy debajo de la ciudad, estoy en los acueductos, en las

ruinas incas, estoy en su guatita. soy

un terremoto, la luz

fosforescente de la publicidad

 

 

donde empieza un río y donde termina otro aparecen flores resplandecientes

la frase ‘vientos de cambio’ es ridícula todos los vientos traen cambios

subámonos rápido a un cerro para ver el atardecer dos veces

tres veces cuatro veces infinitas

veces

 

corramos por la tierra juntos para perseguir el sol como esa persona que vi en Facebook

la tierra es gigante y podemos arrancar de los aluviones si nunca nos pilla la sombra

hoy es el segundo mes del invierno de verdad y los aromos florecieron

 

los ciruelos florecieron

 

corramos por un bosque de eucaliptos introducidos desde australia en el siglo diecinueve

y si vamos al norte? allá hay sol y hay piedras de colores

 

volemos mucho sobre santiago como palomas que no saben que van a morir

volemos sobre la nube de esmog

peguemos las sílabas cuando terminan en vocales y hagamos que nuestros poemas suenen

más como caleidoscopios

 

quememos buses del transantiago

en tres meses más ya no va a llover

 

 

los hornos microondas permiten trascender el presente alimentario y

prolongar temporalmente las sesiones de ingesta de alimento

los vidrios están cafés

veo tus manos azules de frío

moviéndose solas por los muebles de la cocina

el agua se corta cuando bajamos la presión

por eso lavamos los platos los dos

siento el costado superior izquierdo del hueso de tu cadera

tocándome

 

no hay nada

excepto los pescados que se salieron esta vez del mar

para salir en la tele. el agua aparece gris

 

nos sacamos los granos de tierra de las zapatillas

de a uno

los devolvemos a sus cunas

de tierra

 

el mar nos llama por la pantalla del celular

quiere que lo vayamos a abrazar

 

la cama es lo único tibio

la cordillera respira por mí

azul y celeste

 

me imagino que la corriente de humboldt me envuelve como una sábana

envuelve cada uno de mis órganos

 

me revuelvo con el huiro en una cama de arena gruesa

los enlaces iónicos de los compuestos de mi cuerpo se deshacen al entrar en contacto con el

agua del mar de mentira

 

partimos a comprar con el bidón vacío.

cuando volvemos no hay luz.

prendemos velas y jugamos cartas

 

el ruido de las marejadas

me da pesadillas al dormir

 

 

podría tener lágrimas porque los humanos lloran con lágrimas

entramos a mi casa después de haber andado en micro mucho rato,

entramos y el silencio de mi alfombra es muy silenciosa.

es como si hiciera ruido porque

tapa los oídos.

el silencio.

te estoy abrazando en la parte de atrás de una disco

en el límite de bellavista y

patronato. las luces están apagadas pero los efectos de luz hacen

que la silueta de tú y yo abrazándonos se proyecte en

la muralla al lado de los baños.

tú cerrai los ojos porque estai llorando. yo solo miro la

silueta.

 

 

informalmente, las crias de guanaco son conocidas como chulengos

navego

en una balsa celeste

el cielo hecho de vainilla,

buscando coexistir,

a veces navego,

navego buscándote,

 

estoy en una isla donde nunca hace calor

digo: me gustaría que estuvierai

digo: me gustaría que estuvierai conmigo:

en esta isla donde no hay palmeras construyo un refugio de arena

en él, las tres diferentes esquinas del mundo se ven al mismo tiempo

decí: el mundo es un tetraedro

despierto de mis sueños para ahogarme en un mar sin fondo

azul oscuro

la fosa marina de atacama

profundidad máxima: 8.065 metros

distancia entre tus manos y mi pelo: 547 kilómetros

111 horas a pie

fuente: google maps

no reconozco los días cuando llegan

en los intérvalos sueño-vigilia reconozco que

se hace crecientemente difícil que respiremos los mismos químicos

que nos muramos de lo mismo

que sintamos la tierra temblar igual,

te digo estas cosas al día siguiente,

después de despertar,

por Facebook chat.

me respondí por Facebook chat:

lo único que no pierde fuerza de tanto repetirse es un terremoto.

te digo: las piernas me tiemblan.

lo único que no pierde fuerza de tanto repetirse es un terremoto

 

un tsunami en islas deshabitadas del pacífico sur;

un volantín con la bandera de chile colgando de un cable de la luz;

un depósito de nutrientes siendo levantado del fondo marino por la corriente de Humboldt;

pingüinos en el desierto;

chulengos en bolivia;

 

 

tení animales colgando de la oreja

los dedales de oro como que construyen un puente porque tú estai lejos y yo estoy lejos

hay muchas cosas entremedio pero

si te girai de la forma correcta te podí multiplicar

quizás podemos hacer un par de ovillos de lana y tejer algo

creo que no soy tan bueno para decirte cosas en la vida real así que te escribo poemas que

lees seis meses después porque se me ocurrió leerlos contigo ahí

creo que

escribo cosas pensando en ti porque perturbaste cosas en mi nido

principalmente las cosas que tienen que ver con sentirse mal

no sé si estoy siendo claro pero quiero contarte que desde que nos damos besos

desde que paso tiempo contigo

me siento menos mal

ojalá tuviera una bicicleta para escribir canciones sobre cruzar la ciudad para ir a verte

 

por mientras

te escucho cuando te acordai en voz alta

de los pacos encubiertos que andaban

en bella el otro día.

cuando estábamos curaos

con tus amigos.

y mis amigos.

juntos.